Todo ocurre en una sola ventana, y la imagen que exportas es exactamente la imagen que ves. Una vez fijados el tema y el tamaño, se mantienen entre sesiones, así que solo el primer fragmento requiere pensar; cada uno después es pegar y exportar.

1. Pega tu código

Copia un fragmento y pégalo directamente en Codeshot con V. Ese atajo reemplaza todo el código desde cualquier punto de la ventana, así que no hace falta pinchar antes en el editor.

El coloreado se aplica al pegar. El lenguaje se detecta a partir del propio código, entre 60 lenguajes, y puedes forzarlo desde el menú Lenguaje cuando un fragmento corto es ambiguo: tres líneas de C y tres de C++ son idénticas para cualquier detector.

Pegar el texto en vez de capturar tu editor es lo importante. Así se quedan fuera el cursor, el resaltado de la selección, los iconos del margen y el ancho de línea de tu editor, que no pintan nada en la imagen.

2. Elige un tema

Hay 30 temas de sintaxis, cada uno con variante clara y oscura. Puedes verlos todos uno al lado del otro, renderizados con las propias hojas de estilo de la app.

Dos cosas que conviene saber al elegir. Haz coincidir el tema con tu editor si quieres que la imagen le resulte familiar a tu público: Xcode para Swift, GitHub para casi todo. Pero si la imagen va a verse en pequeño, el contraste importa más que la familiaridad, y los temas claros más suaves pierden su estructura al reducirse dentro de un feed.

3. Escoge un fondo

El fragmento se apoya sobre un lienzo, y ese lienzo puede ser uno de 19 fondos de pantalla de macOS, uno de 92 degradados, un color sólido tuyo o una imagen que aportes.

También puedes quitar el fondo del todo y exportar con transparencia, que es lo que quieres cuando la imagen va a una diapositiva o a una página que ya tiene su propio fondo.

4. Ajusta el marco

Define el radio de las esquinas de la ventana, el relleno interior, el margen alrededor y la sombra. Los semáforos y el título de la ventana se pueden activar o desactivar, y puedes usar cualquier tipografía monoespaciada instalada en tu Mac.

Estos son los ajustes que tocas una vez. Déjalos como te gusten y valdrán para todos los fragmentos futuros, que es en buena medida por qué la décima imagen lleva unos segundos y no unos minutos.

5. Exporta al tamaño correcto

Deja que el tamaño siga a tu contenido, o fíjalo a una proporción: 1:1, 4:3, 3:2, 16:9, 9:16, 2:3 o 3:4. Los preajustes son atajos sobre campos normales de ancho y alto, así que cualquier otra proporción es cuestión de escribirla.

Exporta a 1×, 2× o 3×. Usa 2× por defecto: una exportación a 1× de texto pequeño se ve borrosa en una pantalla retina, y es lo que más veces hace que una imagen de código parezca aficionada.

Después sácala de la app como te convenga: cópiala al portapapeles con C, arrastra la vista previa a otra app, o guarda con S.

A dónde va

La proporción correcta depende por completo del destino, y merece la pena acertar porque cada plataforma recorta de forma distinta. Hay guías por plataforma para X, LinkedIn y Facebook, y guías de tamaño para el resto.

Una última cosa, dicha claramente: una imagen no se puede copiar, ni buscar, ni leer con un lector de pantalla. Cuando el código está para usarse y no solo para mirarse, publica un enlace al código junto a la imagen.