Carbon.now.sh y ray.so son las dos herramientas web gratuitas entre las que acaba eligiendo la mayoría. En una captura parecen similares, y no lo son tanto. La diferencia es de fondo, y decide cuál deberías tener en marcadores.
Aviso antes de comparar: nosotros hacemos Codeshot, una app de macOS de pago en este mismo terreno. No es ninguna de las dos herramientas comparadas, y la respuesta honesta a «cuál de estas dos» suele ser «una de estas dos», así que esta página va de ellas, no de nosotros.
Carbon: todos los mandos a la vista
Carbon es el original, es de código abierto, tiene más de 36.000 estrellas en GitHub y sigue manteniéndose activamente. Su filosofía de diseño es que puedas cambiarlo todo: tema, tipografía y tamaño, relleno, estilo de ventana, números de línea, color o degradado de fondo, sombra, formato de exportación y escala.
Eso es realmente potente, y también es la razón por la que mucha gente rebota. La primera vez que abres Carbon te encuentras una barra con una docena de opciones, y llegar a un resultado que te guste lleva unos minutos de toqueteo.
Carbon es la respuesta correcta cuando la imagen importa más que el tiempo invertido: una diapositiva de una charla, la cabecera de un artículo, la imagen principal de un README. Cualquier cosa que vayas a mirar más de una vez.
ray.so: tres decisiones y listo
ray.so, del equipo de Raycast, ofrece un conjunto pequeño y cuidado de fondos degradados, unos pocos temas, relleno y modo claro u oscuro. Exporta a PNG o SVG. Eso es prácticamente todo, y la contención es deliberada.
El resultado es que no puedes hacer una imagen fea con ella, ni puedes pasarte veinte minutos intentándolo. Pegas, eliges un degradado, exportas.
ray.so es la respuesta correcta cuando estás en mitad de una conversación. Una respuesta en un timeline, un hilo de Slack, una contestación rápida a un compañero. La imagen es desechable y la velocidad es todo el asunto.
La regla
Pregúntate cuánto va a vivir la imagen.
Desechable, parte de una conversación, olvidada mañana: ray.so. Duradera, parte de algo que publicas: Carbon. Si te descubres peleándote con los límites de ray.so, es señal de que la imagen importa más de lo que creías, y deberías cambiar a Carbon en vez de dar rodeos.
Lo que ninguna de las dos resuelve
Ambas son páginas web, y de ahí salen dos limitaciones compartidas.
Tu código entra en un navegador. Las dos se portan bien con esto —Carbon es de código abierto y puedes leer exactamente qué hace—, pero «se porta bien» no es lo mismo que «nunca salió de mi máquina». Si pegas una función sin lanzar o código de un cliente, esa distinción puede importarle a alguien por encima de ti aunque a ti no te importe.
Ninguna recuerda nada. Cada sesión empieza desde los valores por omisión. Si publicas imágenes de código cada semana con un aspecto coherente, estás rehaciendo las mismas decisiones cada vez.
Esos dos huecos son la razón de que existan apps nativas en esta categoría, Codeshot entre ellas. Si no describen tu situación, no son razones, y una herramienta gratuita que ya te gusta es mejor respuesta que una de pago que no necesitas.
Para el panorama más amplio, con extensiones de editor y herramientas de línea de comandos, mira 7 alternativas a Carbon.now.sh en 2026.